Inventos
con mucho futuro
Hay nuevos aparatos que, según analistas, serán
indispensables dentro de muy poco
Hace varios años, en una casa de forma hexagonal, un
excéntrico inventor citó a dos importantes hombres de
negocios para mostrarles su última creación. “Transformará
nuestra sociedad, al menos, en la misma medida que
internet”, prometió. Y sus invitados le creyeron.
Invirtieron fortunas en la fabricación y promoción del
dispositivo, que, creían, se vendería como pan caliente.
“Diez mil unidades a la semana”, vaticinaron.
No sólo los inversionistas creyeron en ese nuevo invento.
También periodistas y otros hombres de la industria
tecnológica, como Steve Jobs. En ese entonces, el
presidente de Apple consideró que el nuevo invento
“cambiaría la forma de vida actual”, y que, incluso, “las
ciudades se harían a su medida”.
Hoy día, después de varios años en el mercado, no ha
sucedido nada, y sólo se han vendido diez mil de esos
dispositivos, que, por cierto, se llaman “Segways”, esos
vehículos de dos ruedas en los que las personas van de pie.
Sí, esos que utilizan los turistas en las excursiones
organizadas en Paseo de Montejo.
“¿Por que fracasó este invento, si en realidad es muy útil
y fácil de usar?”, se preguntó ayer el analista tecnológico
Darrell Mann en la XXVIII convención anual de la Canieti.
“Es tan fácil de usar que nunca he visto a nadie caerse de
uno... Bueno, sí, a George W. Bush, pero eso ya les dirá
algo”.
Y para comparar, el analista mencionó el caso de unas
fibras utilizadas para el quehacer doméstico que le
redituaron a la compañía que las fabricaba mil millones de
dólares en un año. “¿En dónde radica el éxito de un
invento?”, volvió a preguntar. Y, a manera de respuesta,
enumeró una lista de objetos inútiles y útiles. Por
ejemplo, una playera con una cuadrícula en la espalda, con
números —verticales— y letras —horizontales—, para que su
portador pueda decir: “Me pica en el cuadro A2”, y una
especie de popote con un filtro que se ha vendido por
cientos de miles en África y Asia, ya que por medio de este
la gente puede beber directamente de los ríos, muchas veces
contaminados. “En su utilidad”.
En relación a esta utilidad, CNNMoney, en su página web,
enumera cuatro nuevos aparatos que ya se han ganado un
lugar en los hogares. Para hacer énfasis en su utilidad, la
publicación transcribe opiniones de sus usuarios.
Así, Jason Jennings, pítcher de los Rockies de Colorado,
señala que con su iPod (400 dólares) estudia a sus
oponentes “viendo vídeos de sus bateos”. Antes, recuerda,
“analizaba los clips en mi casa, pero nunca pude repasarlos
en los viajes ni a mi gusto”.
Douglas Krone, director de Dynamism, confiesa que su vida
ha cambiado desde que usa las gotas oculares Namida Rohto
i.Q. Moischarge (7 dólares). “Cualquiera que haya pasado un
tiempo en Japón habrá escuchado hablar de estas gotas, pero
yo no tenía idea”. “Al principio, me picaron los ojos, pero
la picazón desapareció y sólo sentí un fresco alivio. Luego
descubrí que las gotas tenían mentol, que al principio te
hace lagrimear pero luego calma los ojos secos y deja una
sensación que te sacude hasta dejarte bien despierto”.
Sandy Jen, cofundadora de Meebo.com, no puede vivir sin la
tableta digital Wacom Intuos2 (350 dólares), con la que
puede “mantener el hábito de garabatear sobre todo lo que
encuentro y además capturo mis ideas”.
Este dispositivo es un bloc con un lápiz inalámbrico, y
cuenta con aplicaciones gráficas como Photoshop y Flash.
El reloj Sleeptracker (150 dólares) es ya una herramienta
indispensable en la vida de Mike Farmer, director de
sociedades estratégicas en Kozoru. Según el ejecutivo,
“este reloj puede tener la apariencia de un reloj digital
barato, pero es una pieza fuera de lo ordinario: por la
noche funciona como un monitor del sueño, registrando mis
movimientos para detectar lo que su fabricante llama
'momentos de sueño superficial', las veces que me muevo y
me giro. Sus beneficios son dobles, por un lado, si me
despierto cansado, puedo saber rápidamente si debo
culpárselo a una mala noche, y por el otro, me ayuda a
determinar el momento idóneo para despertarme y así evitar
la sensación de cansancio y somnolencia que tenemos por la
mañana”.
Así, con pequeñas innovaciones, como explicó Mann en su
ponencia en el Hotel Fiesta Americana de Mérida, los
inventores crean objetos útiles que poco a poco se hacen
indispensables.— Pablo A. Cicero Alonzo.