El
diseño de una política de diseño
Julio
Frías
El
diseño como agente de la innovación, nuevo detonante de la
economía mundial, se ha vuelto prioritario para todo país
que desee acelerar su desarrollo o mantener su
liderazgo.
Debido
a la globalización que hoy vivimos, un gran número de
países está afrontando nuevas condiciones para su
desarrollo, por lo que sus empresas e instituciones deben
revalorar sus ventajas competitivas a fin de generar
productos con un alto valor agregado, es decir, productos y
servicios bien diseñados, innovadores y
competitivos.1
Para alcanzar este
objetivo, diversos gobiernos han implementado políticas o
programas de diseño, en los que el diseño es considerado
una herramienta estratégica que propicia la competitividad
de las empresas y el mejoramiento de la calidad de vida de
la población.2 Y es que el buen diseño impacta
favorablemente en el desarrollo de nuevos productos, así
como también en la forma en que estos son producidos y
finalmente desechados; pero también el buen diseño incide
en la calidad de las comunicaciones visuales que percibimos
y de los espacios que habitamos.
La firma de acuerdos comerciales por parte de diversos
países permite a sus empresas llegar a nuevos mercados,
pero sus mercados también se han vuelto los de otros, por
lo que competir con precio y calidad ya no es suficiente.3
Las empresas —particularmente las de los países en vías de
desarrollo— deben buscar nuevas formas de ser competitivas,
deben por lo tanto ser creativas e innovadoras, pues la
globalización afecta a cualquier empresa, sin importar su
tamaño o el sector productivo en que se desenvuelva.
El
contexto internacional
La experiencia internacional ha demostrado que las
políticas o programas de diseño permiten incrementar el uso
del diseño para beneficio de su sociedad. Dos son los casos
históricos más sobresalientes en la instauración de un plan
nacional de diseño, el primero corresponde a Inglaterra,
país que en 1944 creara el Consejo Británico de Diseño,
organismo enfocado a la promoción del diseño y a la
inserción de éste en la productividad nacional.4 El segundo
caso es el de Japón, coincidentemente una isla también, que
a falta de recursos naturales como petróleo, acero y
espacio suficiente para la ganadería, ha tenido que
importar una gran cantidad de materias primas, a las cuáles
transforma en productos y servicios de alto valor agregado.
La carencia de estos recursos y la sensibilidad de su gente
llevó al gobierno japonés a establecer en 1928 una serie de
organismos civiles y estatales que aseguraran la cultura
del diseño. Ya en 19595 desarrolla la primera política
nipona de diseño, la misma que después de varias reformas
es replanteada en 1993.
Es importante mencionar que así como Inglaterra y Japón
lideran las iniciativas de políticas de diseño en Europa y
Asia, Canadá hace lo mismo en el continente americano: en
1961 su gobierno aprobó un acta constitutiva que apoyaba la
creación del Consejo Nacional del Diseño y el organismo:
«Diseño Canadá».
En Europa continental, las naciones escandinavas se han
abocado a implementar políticas nacionales de diseño,
siendo Dinamarca y Finlandia los países más avanzados. El
primero de ellos estableció su primera política de diseño
en 1997 y otra en el 2005, mientras que Finlandia lo hizo
en el año 2000. Actualmente en Asia, Japón y Corea han
replanteado sus políticas, mientras que Taiwán, Indonesia y
Tailandia han implementado diversos planes e iniciativas en
las cuales a través del diseño se busca alcanzar un mayor
desempeño macroeconómico, una continua difusión cultural y
un mayor bienestar para sus habitantes.
En cuanto a los países latinoamericanos, Argentina, Brasil,
Colombia, y Chile han establecido programas o políticas de
diseño. Cabe destacar que Brasil ha sido el más adelantado
en usar el diseño estratégicamente ya que cuenta con una
industria manufacturera pujante que lo mismo le demanda
diseñar zapatos, aviones o automóviles, entre otros
productos. Para asegurar su desarrollo productivo y su
competitividad internacional, el gobierno brasileño
estableció en 1995 el «Programa Brasileño de Diseño»,
iniciativa que desde entonces lo ha perfilado como el país
líder en uso y aplicación del diseño en Latinoamérica.
Las
Políticas de Diseño
Aunque las políticas de diseño varían de un país a otro en
referencia a sus políticas macroeconómicas y sociales,
todas ellas tienen el objetivo común de promover el diseño
como un elemento estratégico de desarrollo.6 John Heskett7
sugiere que existen cuatro modelos de políticas de diseño:
1.
Estadista
2. Centrista
3. Delegada
4. Indirecta
La primera de ellas tiene como característica principal la
de ser una iniciativa surgida del gobierno federal, en la
cual el gremio del diseño y la sociedad civil tienen nula
injerencia. El segundo caso corresponde a una situación
donde el gobierno y el sector privado trabajan de manera
conjunta para establecer los lineamientos de desarrollo;
entre ellos, los del diseño. En la tercera situación, no
existe una política de diseño por lo que la promoción es
delegada a un organismo, estatal o paraestatal. Finalmente,
el cuarto modelo se caracteriza por un apoyo indirecto del
gobierno, esto a través de los diversos programas de
fomento al desarrollo tecnológico y social.
Aún cuando diversos países clasifican en una o varias de
las categorías señaladas, también existen casos donde
nuevas políticas gubernamentales desmantelan o abandonan
proyectos de promoción del diseño con el argumento de que
al ser las empresas las más beneficiadas por su uso, deben
ser éstas quienes junto con los diseñadores promuevan su
desarrollo.
Diseñando
la política de diseño de México
El proyecto de una Política de Diseño para México tiene su
origen en la investigación doctoral de este autor8 y es una
iniciativa diferente a los cuatro modelos arriba
mencionados, pero más apegada a la experiencia japonesa. Es
decir, una iniciativa surgida desde la sociedad civil que
busca el apoyo del gobierno para su implementación.
Heskett9 ha señalado que una política de diseño sólo es
exitosa si la comunidad de diseño, empresarios y gobierno
participan en el desarrollo e implementación de ésta. Por
tal motivo quien escribe convocó a los diversos organismos
de diseño en México como son las Universidades, los
diversos Colegios de Diseñadores, el Consejo de Diseñadores
de México, QUORUM, e importantes promotores del diseño como
la revista a! diseño, la Guía Mexicana de Diseño, el Museo
Mexicano de Diseño, MUMEDI, además de los diseñadores más
influyentes del país.
A fin de elaborar efectivamente esta política, el grupo de
trabajo ha diseñado una estrategia para su planeación,
desarrollo e implementación, la misma contempla 5 áreas
donde ésta ley puede tener un mayor impacto:
1.
Economía y Negocios
2. Sustentabilidad
3. Educación
4. Cultura e Identidad Nacional
5. Ciencia y Tecnología
Sin embargo, y a fin de propiciar el desarrollo del gremio
de diseño, los diseñadores hemos propuesto un sexto eje de
trabajo cuyo objetivo es incentivar la industria del
diseño, labor que implica la certificación de los
diseñadores, la reglamentación de concursos de diseño, la
ética en la profesión y el precio de los servicios de
diseño, entre otros importantes temas.
Conclusiones
La finalidad de una política o programa de gobierno es
establecer los principios, objetivos y estrategias que
permitan alcanzar un beneficio determinado dentro de la
sociedad. Por lo tanto, al diseñar la Política de Diseño,
México busca impulsar la competitividad de las empresas y
la generación de empleos a partir de políticas y
lineamientos que contemplen la aplicación del diseño a
través de aspectos tecnológicos, económicos, ambientales,
culturales y de promoción, que contribuyan a reforzar el
desarrollo sustentable del país. La Política tiene
objetivos alcanzables en el corto, mediano y largo plazo y
deberá sentar las bases para un mejor México a través del
diseño. Al lograr su implementación habremos hecho lo que
John Heskett siguiere: «hacer del mundo un mejor lugar que
el que encontramos».
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1. Frías P.
Julio, The Strategic role of industrial designers in
developing innovative products, Ph.D. thesis, Nottingham
University Business School, England, 2005.
2. Heskett John, Toothpicks and Logos, Design in Everyday
Life, Oxford University Press. England 2002.
3. Frías P. Julio, Investigación en las PyMEs, en Ejercicio
Profesional del Diseño Industrial, Francisco Javier
Gutiérrez, Editor. Universidad Autónoma Metropolitana
Azcapotzalco, México 2005.
4. Heskett John, Industrial design, Thames and Hudson.
England 1993.
5. Shinya Iwakura, in John Heskett, «Made in Japan»,
Industrial Design, vol. 31, (January-February 1984).
6. Frías, Julio., El Diseño de una Política de Diseño, en
a! diseño No. 91. México 2008.
7. Gerard Jacques interpreting to Heskett John, Canadian
Design and the National Agenda, Design Management Journal,
Summer 1996.
8. Frías P. Julio, The Strategic role of industrial
designers in developing innovative products, Ph.D. thesis,
Nottingham University Business School, England, 2005.
9. Heskett John, A design policy for México, presentación
en la Comisión de Economía de la H. Cámara de Diputados el
23 de Abril 2008, México D.F.
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Julio Frías estudió
Comunicación Gráfica en la Escuela Nacional de Artes
Plásticas de UNAM, la maestría en diseño en la Universidad
de Tama en Japón y el Doctorado en la Escuela de Negocios
de la Universidad de Nottingham. Posterior a su doctorado
fue becado por la Sloan School del Massachusetts Institute
of Technology, MIT.
Ha trabajado en diversas empresas y despachos de Diseño en
Tokio, México e Inglaterra. Desde hace varios años escribe
para diversas revistas de diseño, particularmente a! diseño
en México, además de ser miembro del comité editorial del
Journal of Design and Culture en Nueva York. En su
trayectoria ha recibido diversos premios y reconocimientos.
Es Director del Centro de Diseño e Innovación del
Tecnológico de Monterrey, CCM, y profesor de los Posgrados
de Diseño industrial y Diseño Gráfico de la Universidad
Nacional Autónoma de México, UNAM. Ha sido representante de
Icograda - Next Generation, miembro del Design Management
Institute DMI, y el primer latinoamericano miembro de la
Asociación de Diseñadores Gráficos de Japón, JAGDA.
Coordina actualmente el proyecto de una Política de Diseño
para México, proyecto que fue parte de su investigación
doctoral en Inglaterra y que le valió ser invitado al
concurso de las mejores tesis de doctorado de ese país.