Diez cosas que he aprendido (1a. parte) / Milton Glaser
Diez cosas que he aprendido / Milton
Glaser
Parte una conferencia de AIGA en Londrés
22 de noviembre de 2001
1. Tú sólo puedes trabajar para
personas que te caigan bien.
Esta es una regla curiosa que me tomó mucho tiempo aprender porque de hecho al principio de mi carrera yo pensaba lo contrario. Ser profesional requiere que tú no tengas preferencia en particular por la gente para la que trabajas o al menos mantener una relación con ellos, lo que significa que yo nunca comí con un cliente o los ví socialmente. Después unos años después me di cuenta que lo contrario a esto era la verdad. Descubrí que todo el trabajo que había hecho que era significativo e importante había surgido de una relación afectiva con el cliente. Y no estoy hablando de profesionalismo, sino de afecto, de que un cliente y tu compartan algún tema en común, de que tu visión de la vida de alguna manera sea congruente con la de él, de otro modo esto será una lucha amarga y desesperada.
2. Si tienes la oportunidad nunca tengas un empleo.
Una noche estaba en mi carro afuera de la Universidad de Columbia donde mi esposa Shirley estudiaba antropología. Mientras la esperaba estaba escuchando en la radio a un entrevistador que preguntaba "Ahora que has llegado a los 75 años, ¿tienes algún consejo para nuestra audiencia sobre cómo prepararse para su vejez?", una voz molesta dijo "¿Por qué todos me preguntan a cerca de la vejez últimamente?, reconocí la voz de John Cage. Estoy seguro que muchos de ustedes saben quién es, el compositor y folósofo que influyó en gente como Jasper Johns y Merce Cunningham así como el mundo de la música en general. Lo conozco ligeramente y admiro su contribución a nuestros tiempos. "Sabes?, yo sé cómo prepararte para la vejez", dijo él. "Nunca tengas un empleo, porque si tú tienes un empleo algún te lo quitarán y entonces tú no estarás listo para tu vejez. Para mí, ha sido lo mismo desde que tenía 12 años. Despierto en la mañana y trato de resolver cómo voy a poner el pan en la mesa hoy. Es lo mismo a los 75, me despierto cada mañana y pienso cómo voy a poner el pan en la mesa?, yo estoy excesivamente bien preparado para mi vejez", él dijo.
3. Algunas personas son tóxicas, evítalas.
Este es un subtema del primer punto. En los sesentas había un hombre llamado Fritz Perls que era un gran terapista de la gestalt. La terapia gestalt se deriva de la historia del arte, propone que tú debes entender el "todo" antes de que tú puedas entender los detalles. Lo que tú debes ver es la cultura completa, la familia completa, la comunidad y así sucesivamente. Pearls propuso que en todas las relaciones la gente puede ser tóxica o benéfica hacia los otros. No es necesariamente cierto que la misma persona sea tóxica o benéfica en cada relación, pero la combinación de cualqueira de estas dos clases de personas en una relación produce consecuencias tóxicas o benéficas. Y la cuestión importante que yo puedo decirles es que hay una evaluación para determinar si alguien es tóxico o benéfico en tu relación con él o ella. Esta es la prueba: tú has estado algún tiempo con esta persona, han un tomado unas copas o han comido juntos o han ido al béisbol, esto no importa mucho sino que al final de ese tiempo tú observes si estás más activado o menos activado. Si tú estás cansado o entusiasmado. Si tú estás más fatigado entonces tú has sido envenenado, si tú tienes más energía tú has sido beneficiado. La evaluación es casi infalible y te sugiero que la uses por el resto de tu vida.
4. Ser profesional no es suficiente o lo bueno es enemigo de lo sobresaliente.
Al inicio de mi carrera yo quería ser profesional, esa era mi única aspiración en mi juventud porque los profesionales aparentaban conocerlo todo, sin mencionar que pagaron por ello. Después de trabajar algún tiempo descubrí que el profesionalismo en sí mismo era una limitación. Después de todo, "profesionalismo" significa en la mayoría de los casos disminuir riesgos. De esta manera si quieres reparar tu carro vas con un mecánico que sepa cómo lidiar con problemas en la transmisión de la misma manera cada vez. Supongo que si necesitas una cirugía en el cerebro tú no quieres al médico que bromea e inventa una nueva manera de conectar tus terminaciones nerviosas. Por favor que lo haga de la manera en que ha trabajado anteriormente.
Desafortunadamente en nuestro campo, en el llamado creativo -odio esa palabra porque está mal empleada tan a menudo. También odio el hecho de que es usada como sustantivo. ¿Te puedes imaginar llamando a alguién creativo? De todos modos, cuando tpu estás haciendo algo de una manera recurrente para disminuir los riesgos o haciéndolo de la misma manera que lo has hecho antes, es claro por qué el profesionalismo no es suficiente. Después de todo, lo que es más requerido en nuestra profesión, más que cualquier otra cosa, es la continua transgresión. El profesionalismo no permite esto porque la transgresión tiene implícita la posibilidad de fracasar y si tú eres un profesional tú instinto es no fallar, es repetir lo exitoso. Así que profesionalismo como una aspiración de vida es una meta limitada.
5. Menos no es necesariamente más.
Siendo un hijo del modernismo he escuchado esta mantra toda mi vida. Menos es más. Una mañana después de despertar me di cuenta de que esto era totalmente incoherente, era una proposición absurda y también sin sentido. Pero suena bien porque hay dentro de ella una paradoja que es díficil de entender. Pero esta simplemente no encaja cuando tú piensas en el panorama de la historia del mundo. Si tú ves un tapete Persa, no puedes decir que menos es más porque te das cuenta de que cada parte de ese tapete, cada cambio de color, cada cambio en la forma es absolutamente esencial para su éxito estético. Tú no me puedes probar que un tapete azul fuerte es de alguna manera superior. Eso aplica también para el trabajo de Gaudí, miniaturas Persas, Art Nouveau y mucho otros. Sin embargo, tengo una alternativa para este asunto que creo es más apropiada: "Sólo suficiente es más".
Parte una conferencia de AIGA en Londrés
22 de noviembre de 2001
Esta es una regla curiosa que me tomó mucho tiempo aprender porque de hecho al principio de mi carrera yo pensaba lo contrario. Ser profesional requiere que tú no tengas preferencia en particular por la gente para la que trabajas o al menos mantener una relación con ellos, lo que significa que yo nunca comí con un cliente o los ví socialmente. Después unos años después me di cuenta que lo contrario a esto era la verdad. Descubrí que todo el trabajo que había hecho que era significativo e importante había surgido de una relación afectiva con el cliente. Y no estoy hablando de profesionalismo, sino de afecto, de que un cliente y tu compartan algún tema en común, de que tu visión de la vida de alguna manera sea congruente con la de él, de otro modo esto será una lucha amarga y desesperada.
2. Si tienes la oportunidad nunca tengas un empleo.
Una noche estaba en mi carro afuera de la Universidad de Columbia donde mi esposa Shirley estudiaba antropología. Mientras la esperaba estaba escuchando en la radio a un entrevistador que preguntaba "Ahora que has llegado a los 75 años, ¿tienes algún consejo para nuestra audiencia sobre cómo prepararse para su vejez?", una voz molesta dijo "¿Por qué todos me preguntan a cerca de la vejez últimamente?, reconocí la voz de John Cage. Estoy seguro que muchos de ustedes saben quién es, el compositor y folósofo que influyó en gente como Jasper Johns y Merce Cunningham así como el mundo de la música en general. Lo conozco ligeramente y admiro su contribución a nuestros tiempos. "Sabes?, yo sé cómo prepararte para la vejez", dijo él. "Nunca tengas un empleo, porque si tú tienes un empleo algún te lo quitarán y entonces tú no estarás listo para tu vejez. Para mí, ha sido lo mismo desde que tenía 12 años. Despierto en la mañana y trato de resolver cómo voy a poner el pan en la mesa hoy. Es lo mismo a los 75, me despierto cada mañana y pienso cómo voy a poner el pan en la mesa?, yo estoy excesivamente bien preparado para mi vejez", él dijo.
3. Algunas personas son tóxicas, evítalas.
Este es un subtema del primer punto. En los sesentas había un hombre llamado Fritz Perls que era un gran terapista de la gestalt. La terapia gestalt se deriva de la historia del arte, propone que tú debes entender el "todo" antes de que tú puedas entender los detalles. Lo que tú debes ver es la cultura completa, la familia completa, la comunidad y así sucesivamente. Pearls propuso que en todas las relaciones la gente puede ser tóxica o benéfica hacia los otros. No es necesariamente cierto que la misma persona sea tóxica o benéfica en cada relación, pero la combinación de cualqueira de estas dos clases de personas en una relación produce consecuencias tóxicas o benéficas. Y la cuestión importante que yo puedo decirles es que hay una evaluación para determinar si alguien es tóxico o benéfico en tu relación con él o ella. Esta es la prueba: tú has estado algún tiempo con esta persona, han un tomado unas copas o han comido juntos o han ido al béisbol, esto no importa mucho sino que al final de ese tiempo tú observes si estás más activado o menos activado. Si tú estás cansado o entusiasmado. Si tú estás más fatigado entonces tú has sido envenenado, si tú tienes más energía tú has sido beneficiado. La evaluación es casi infalible y te sugiero que la uses por el resto de tu vida.
4. Ser profesional no es suficiente o lo bueno es enemigo de lo sobresaliente.
Al inicio de mi carrera yo quería ser profesional, esa era mi única aspiración en mi juventud porque los profesionales aparentaban conocerlo todo, sin mencionar que pagaron por ello. Después de trabajar algún tiempo descubrí que el profesionalismo en sí mismo era una limitación. Después de todo, "profesionalismo" significa en la mayoría de los casos disminuir riesgos. De esta manera si quieres reparar tu carro vas con un mecánico que sepa cómo lidiar con problemas en la transmisión de la misma manera cada vez. Supongo que si necesitas una cirugía en el cerebro tú no quieres al médico que bromea e inventa una nueva manera de conectar tus terminaciones nerviosas. Por favor que lo haga de la manera en que ha trabajado anteriormente.
Desafortunadamente en nuestro campo, en el llamado creativo -odio esa palabra porque está mal empleada tan a menudo. También odio el hecho de que es usada como sustantivo. ¿Te puedes imaginar llamando a alguién creativo? De todos modos, cuando tpu estás haciendo algo de una manera recurrente para disminuir los riesgos o haciéndolo de la misma manera que lo has hecho antes, es claro por qué el profesionalismo no es suficiente. Después de todo, lo que es más requerido en nuestra profesión, más que cualquier otra cosa, es la continua transgresión. El profesionalismo no permite esto porque la transgresión tiene implícita la posibilidad de fracasar y si tú eres un profesional tú instinto es no fallar, es repetir lo exitoso. Así que profesionalismo como una aspiración de vida es una meta limitada.
5. Menos no es necesariamente más.
Siendo un hijo del modernismo he escuchado esta mantra toda mi vida. Menos es más. Una mañana después de despertar me di cuenta de que esto era totalmente incoherente, era una proposición absurda y también sin sentido. Pero suena bien porque hay dentro de ella una paradoja que es díficil de entender. Pero esta simplemente no encaja cuando tú piensas en el panorama de la historia del mundo. Si tú ves un tapete Persa, no puedes decir que menos es más porque te das cuenta de que cada parte de ese tapete, cada cambio de color, cada cambio en la forma es absolutamente esencial para su éxito estético. Tú no me puedes probar que un tapete azul fuerte es de alguna manera superior. Eso aplica también para el trabajo de Gaudí, miniaturas Persas, Art Nouveau y mucho otros. Sin embargo, tengo una alternativa para este asunto que creo es más apropiada: "Sólo suficiente es más".
