Diez cosas que he aprendido (2a. parte) / Milton Glaser

milton_glaser
Les comparto finalmente la traducción de las otras cinco "cosas que he aprendido" del señor Milton Glaser..., la traducción no es mi fuerte y por eso me tardé un poquito pero espero que disfruten de este texto tanto como yo y para los puristas del lenguaje les recomiendo visitar el sitio de Milton Glaser donde encontrarán el texto original en inglés.
Diez cosas que he aprendido / Milton Glaser
Parte una conferencia de AIGA en Londrés
22 de noviembre de 2001


iloveNY
6. Estilo no es estar confiado.
Creo que esta idea se me ocurrió primero cuando estaba observando un maravilloso grabado de un toro de Picasso. Era una ilustración para un libro de Balzac llamado "La obra maestra escondida". Estoy seguro que ustedes la conocen. Es un toro dibujado en doce estilos diferentes llendo de una versión muy realista a una totalmente abstracta de líneas reducidas simples y nada más. Lo que es muy claro sólo al ver esta impresión es que el estilo es irrelevante. En cada uno de estos casos, de extrema abstracción a un agudo realismo, todas son extraordinarias sin importar el estilo. Es absurdo ser leal al estilo. No merece tu lealtad. Debo decir que para los diseñadores profesionales veteranos esto es un problema porque la profesión es manejada por consideraciones económicas más que otra cosa. El cambio de estilo es usualmente ligado a factores económicos, como todo lo que ustedes saben que han leído a Marx. La fatiga ocurre también cuando la gente ve demasiado de la misma cosa muy seguido. De esta manera, cada diez años más o menos hay un cambio de estilo y las cosas son hechas para verse diferentes. Las tipografías entran y salen del estilo y los sistemas visuales cambian un poco. Si tú llevas mucho tiempo como diseñador, tienes un problema importante en que ocuparte. Es decir, después de todo has desarrollado un vocabulario, una forma que es tuya. Esta es una de las formas en que te disitingues tú mismo de tus colegas, y de establecer tu identidad en el gremio. El cómo mentienes tu propio sistema de creencias y preferencias se convierte en un verdadero acto de equilibrio. La cuestión de si buscas cambiar o mantener tu propia forma distintiva se hace difícil. Todos hemos apreciado el trabajo de ilustradores profesionales que repentinamente se ve viejo o, más precisamente, que pertenecen a otro momento en el tiempo. Y hay historias tristes como la de Cassandre, indiscutiblemente el más grande diseñador gráfico del siglo XX, que no pudo ganarse la vida al final de sus días y se suicidó. Pero el punto es que nadie que ha estado en esto por mucho tiempo tiene que decidir cómo responder al cambio en el espíritu de la época. ¿Qué es lo que la gente ahora esperan que antes no quería?, y cómo responder a ese deseo de una manera que no cambie tu sentido de integridad y propósito.

7. La manera en que vives cambia tu cerebro.
El cerebro es el órgano más sensible del cuerpo. De hecho es el órgano más susceptible a cambiar y regenerarse de todos los del cuerpo. Tengo un amigo llamado Gerald Edelman que fue un gran estudioso del cerebro y dice que la analogía del cerebro con una computadora es patética. El cerebro realmente es más como un abundante jardín que está constantemente creciendo y arrojando semillas, regenerándose todo el tiempo. Y cree que el cerebro es capaz percibir, de una forma en que nosotros no estamos totalmente conscientes, casi cada experiencia de nuestra vida y cada encuentro que tenemos. Hace algunos años estuve fascinado por una historia en un periódico acerca de la búsqueda del "oído absoluto". Un grupo de científicos decidió que iban a descubrir por qué ciertas personas lo tienen. Ustedes saben que ciertas personas oyen una nota determianda y son capaces de reproducirla exactamente como el oído absoluto. Algunos tienen "oído relativo", pero el "oído absoluto" es raro aún entre los músicos. Los científicos descrubrieron -no sé cómo- que entre las personas con "oído absoluto" el cerebro era diferente. Ciertos lóbulos del cerebro habían experimentado algunos cambios o deformaciones que estuvieron siempre presentes en aquellos que tenían "oído absoluto". Esto era suficientemente interesante por si sólo, pero entonces ellos descubrieron algo todavía más fascinante. Si toman un manojo de niños y les enseñan a tocar el violín entre los 4 ó 5 años después de un par de años algunos de ellos desarrollan el "oído absoluto", y en todos esos casos la estructura de su cerebro había cambiado. Bueno y eso qué significa para el resto de nosotros?. Tendemos a creer que la mente afecta al cuerpo y el cuerpo a la mente, aunque generalmente no creemos que todo afecta el cerebro. Estoy convencido de que si alguien me grita desde el otro lado de la calle mi cerebro podría verse afectado y mi vida podría cambiar. Esto es por lo que mi madre siempre decía, "No te lleves con esos niños malos". Mi mamá tenía razón. El pensamiento cambia nuestra vida y nuestro comportamiento. También pienso que el dibujo trabaja de la misma manera. Soy un gran defensor del dibujo, no en el sentido de convertirse en ilustrador, sino porque creo que el dibujo cambia el cerebro en el mismo sentido que crear la nota correcta cambió el cerebro de un violinista. El dibujo también te hace atento, hace que prestes atención a lo que estás observando, lo cual no es fácil.

8. Duda es mejor que certeza.
Cada quien siempre habla acerca de la confianza en creer en los que hace. Recuerdo una vez en una clase de yoga que el maestro dijo eso, espiritualmente hablando, si tú creías que habías alcanzado la iluminación habías llegado simplemente a tu límite. Creo que esto es cierto también en un sentido práctico. El tener profundas creencias de cualquier tipo te previene de estar abierto a experiencias, esto es por lo cual yo veo cuestionable toda posición ideológica firme. Me pone nervioso cuando alguien cree muy profundamente o demasiado. Creo que es escencial ser escéptico y cuestionar toda aquella arraigada y profunda creencia. Claro que nosotros debemos saber las diferencias entre escepticismo y cinismo porque el cinismo es más restricción de estar abierto al mundo de lo que lo es una profunda creencia. Son una clase de mellizos. Y entonces de una manera muy real, resolver algún problema es más impotane que tener la razón. Hay un significativo sentido de superioridad en ambos, el arte y el diseño. Quizá esto comienza en la escuela. La escuela de arte a menudo inicia con el modelo de Ayn Rand de la personalidad individual resistiendo las ideas del cerco cultural. La teoría del "avant garde" (vanguardismo) es que como individuo tú puedes transformar el mundo, lo cual es cierto hasta cierto punto. Uno de los signos de un ego dañado es la absoluta certeza.
Las escuelas fomentan la idea de no comprometerse y defender tu trabajo a cualquier costo. Bien, el problema en el trabajo es que todo generalmente es acerca de naturaleza de compromiso. Tú sólo tienes que saber a qué comprometerte. La búsqueda ciega de tu propios fines que excluye la posibilidad de que otros tengan la razón no toma en cuenta el hecho de que en diseño nosotros estamos siempre tratando con una tríada: el cliente, la audiencia y tú.
Idealmente, hacer que cada uno gane a través de actos de negociación es deseable. Pero una presuntuosa superioridad es a menudo el enemigo. Superioridad y narcisismo generalmente salen de alguna clase de trauma infantil, en el que nosotros no debemos meternos. Es una dificultad constante en asuntos humanos. Hace algunos años leí una cosa muy notable acerca del amor, que también se aplica a la coexistencia con los otros. Era una cita del obituario de Iris Murdoch que decía: "El amor es el hecho extremadamente difícil de darse cuente de que el otro, que no es uno, es real". No es esto fantástico! El mejor significado sobre el tema del amor que uno puede imaginar.

9. En la vejez.
El año pasado alguien me regaló en mi cumpleaños un encantador libro de Roger Rosenblatt titulado "Envejecer con gracia". No aprecié el título en ese momento pero el libro tiene una serie de reglas para envejecer con gracia. La primera es la mejor. Regla número uno: "no importa". "No importa lo que tú pienses. Sigue esta regla y agregarás décadas a tu vida. No importa si llegas tarde o temprano, si estás aquí o allá, si dices esto o no dices aquello, si eres listo o estúpido. Si tuviste un mal día o un buen día o si tu jefe te ve borracho o si tu novio o novia te ven ebrio (a), si tú estás borracho (a). Si no obtienes ese ascenso o premio o casa o no, no importa". Sabiduría al fin. Entonces escuché un broma maravillosa relacionada a la regla número diez. Un carnicero abrió su tienda una mañana y vio a un conejo asomar su cabeza por la puerta. El carnicero se sorprendió cuando el conejo le preguntó "¿Tiene col?". El carnicero concestó "Esta es una carnicería, nosotros vendemos carne no vegetales". El conejo se fue brincando. Al día siguiente el carnicero está abriendo la tienda y muy seguro el conejo asoma su cabeza y dice "¿Tiene col?". El carnicero ahora molesto le contesta "Escucha tú pequeño roedor ya te dije ayer que nosotros vendemos carne, no vendemos vegetables y la próxima vez que vengas te voy a agarrar por la garganta y clavaré esas flojas orejas al piso. El conejo desapareció precipitadamente y nada sucedió durante una semana. Entonces una mañana el conejó asomó su cabeza por una esquina y preguntó "¿Tienes clavos?. El carnicero contestó "No". El conejo dijo "Ok, tienes col?".

10. Di la verdad.
La broma del conejo es relevante porque se me ocurrió que buscar una col en una carnicería sería como buscar ética en el campo del diseño. No es el lugar más obvio para encontrarla tampoco. Es interesante observar que en el nuevo código de ética de AIGA hay cantidad signifante de información útil acerca del comportamiento apropiado hacia los clientes y los otros diseñadores, pero ninguna palabra que hable de la relación del diseñador con el público. Nosotros esperamos que un carnicero nos venda carne comestible y que él no altere sus productos. Recuerdo haber leido que durante los años de Stalin en Rusia toda la ternera etiquetada era realmente pollo. No me puedo imaginar que era entonces todo el pollo etiquetado. Podemos aceptar cierta clase de falsedades, como el eludir acerca de la cantidad de grasa en su hamburguesa pero si el carnicero con conocimiento de causa nos vende carne impropia nos vamos a otro lado. Como diseñador, tenemos menos responsabilidad para el público que el carnicero?. Cada persona interesada en licenciarse en nuestro campo debería notar que la razón por la que fue inventada la licencia (cédula profesional) es para proteger al público, no a los diseñadores o a los clientes. "No hacer ningún daño" es una advertencia para los médicos concerniente a su relación con sus pacientes, no con sus colegas o las farmacéuticas. Si nosotros somos licenciados, decir la verdad debería convertirse en lo más importante de que lo hacemos.